[Especial] Sonic the Hedgehog (Primera parte)

En el análisis de Sonic Generations pudimos ver que el mítico personaje de Sega recibía un homenaje decente, quizá algo ajustado en cuanto a contenido tratándose de todo un reconocimiento y celebración en su vigésimo aniversario, pero al título no le faltaba calidad. Sirviendo de puente entre lo clásico y lo moderno, el juego cumplía su cometido loablemente: que cualquier jugador pudiera conocer al personaje tal y como era y tal y como es actualmente. Sonic en todo su esplendor compartiendo lugar con un Sonic que aún busca su lugar para recuperar las sensaciones de lo que llegó a ser un día.

Para los más fans y veteranos de Sega y del erizo azul calzado en sus zapatillas rojas, consiguió abrir una puerta a la nostalgia, darnos en la fibra acertada y recordar a uno de los mayores héroes que ha existido en consola y referente del plataformas que compitió de igual a igual con el fontanero Mario de Nintendo. Pero, con tal buen resultado, también consiguió que se aglomeraran una cantidad de recuerdos de tal vasta trayectoria, que se echaron en falta muchas cosas de la mascota y emblema de Sega. Un gran juego, pero un tanto vacío a la hora de rendirle pleitesía al personaje ya que su finalidad no era otra que darle el mayor de los honores en sus 20 años de vida. El currículum de Sonic es tan vertiginoso como su velocidad, y nos sigue acompañando a día de hoy aun con la caída de Sega en el terreno del hardware. No es menos poder recordar todo lo que nos ha dejado toda una leyenda del videojuego.

 

Lets get ready to rumble!!!

Antes de que algunos de nosotros viviéramos esa batalla en todo el globo en una lucha de fuerzas igualadas donde Sega y Nintendo culminaron sus resultados en los 16 bits con sus respectivas Mega Drive/Sega Genesis y Super Nintendo, la batalla entre las dos compañías empezó conquistando territorios y mercados. Esa guerra que se percibía como la facción roja y la facción azul empezaron su expansión lentamente. Ahí donde no llegaba Nintendo, se metía Sega. Y la semilla empezó a brotar para Sega con la llegada de Mastrer System/Mark III, sucesora de la SG-1000 y competencia directa para la NES de Nintendo. Fuera de tierras niponas, fue discreta en tierras americanas, pero se adelantó a Nintendo en Europa y en países de Sudamérica, especialmente en Brasil. En terreno portátil también le buscó las cosquillas a Nintendo y su Game Boy, y aunque Game Gear fue una máquina sensacional (era una Master System portátil) sus virtudes como consola de bolsillo caían en saco roto al ser una chupóptera de 6 pilas alcalinas que se agotaban en cuestión de dos horas. Demasiada potencia y color para disfrutar de un viaje.

Sin embargo, a Sega le faltaba algo: “identidad”, y eso sólo podía conseguirse con una mascota que llevara los estandartes y representara a la compañía. Una imagen de marca, un héroe y emblema para la máquina. Sonic no hizo su aparición hasta 1991, hasta entonces, desde 1985, había esa mascota “no oficial” llamada Alex Kidd. La historia de este otro icono de Sega eclipsado, es un tanto triste, nunca se ha salvado de ser esa copia de serie B del Mario de Nintendo. Es cierto que a los ojos de cualquiera lo parece, pero Alex Kidd tenía muchas particularidades propias: superar niveles no solamente con avance horizontal, sino también vertical; enfrentarse a los bosses de nivel jugando al piedra, papel y tijeras; uso de vehículos varios; y romper bloques de forma distinta a como lo hacía el fontanero de Nintendo. Si no se jugaba era difícil ver que Alex Kidd era divertido por sí solo y en muchas cosas distaba de lo que podía ofrecer Mario. Lamentablemente, nunca se salvó de esas comparaciones de ser la burda copia de Mario por parte de Sega. Sonic tomaría el relevo años después para borrar esa imagen, enterrando a este culto de Sega y del videojuego. Los que lo conocen bien, defienden a capa y espada a Alex Kidd, y opinan que merece un reconocimiento como Mario y Sonic, pero eso ya es algo utópico.

Sonic the Hedgehog (Mega Drive/Master System/Game Gear)

En 1991 nace el mito. Aunque Sega ya se había adentrado en los 16 bits años antes con su flamante Mega Drive, no fue hasta que salió fuera de las fronteras de Japón y abarcó los territorios americanos y europeos cuando Sonic se estrena y hace su aparición. Podría decirse que para los demás, Sonic se hizo esperar, pero para nosotros, la salida de Mega Drive iba casi de la mano con el erizo: consola y nuevo héroe. Sega lo había conseguido: un personaje carismático en diseño que se alejaba completamente a cualquier otro. Pero por encima de todo, un plataformas con personalidad inigualable. La identidad de Sonic quedaba reflejada en un juego que se basaba en la velocidad, una dinámica y física propia y un diseño de niveles preciosos que explotaban esa particularidad de frenesí y que se convertiría en la mayor tradición del personaje, entre otras como los míticos anillos, “loopings” en los niveles y las Chaos Emerald.

 

Por si fuera poco, los niveles del juego gozaban de un diseño muy variado entre unos y otros, cada uno repartidos en tres actos donde el último quedaba reservado para los jefes de zona. El arte era único y muy personal para el personaje (así lo vemos en la mítica fase de Green Hill) Melodías de gran nivel que con el paso de los años iban a convertirse en repertorios musicales legendarios, y sonidos y efectos frescos que le darían personalidad durante generaciones. A Mario le había salido un duro competidor y un héroe muy serio que innovaba en muchos aspectos. Bendita sea la sana competencia, porque a partir de allí, el enemigo pródigo de cada uno de esos mitos del videojuego, harían que cada uno se superara en cada entrega y cada juego fuera recordado en la historia de esta industria.

 

Las versiones 8 biteras de Sonic también tenían algo muy especial, y es que no tenían nada que ver con la versión de 16 bits. Eran el mismo juego, pero no había un parecido palpable (salvo la dinámica de juego y el personaje) con la versión de Mega Drive. Gozaban de niveles con diseño propio y la estructura de cada uno también era propio. Y eso sin olvidarnos de una dificultad mucho más exigente. Lo cierto es que en el catálogo de los 8 bits, había muchos juegos de gran dificultad no aptos para un niño, y Sonic estaba a medio camino de frustrar a más de uno. Pero si eso se apreciaba, podía convertirse en algo mucho más adictivo que la versión de su hermana mayor.

 

Sonic the Hedgehog 2 (Mega Drive/Master System/Game Gear)

Si Mario tenía un Luigi, Sonic debía tener un… Tails (o Miles). Sega decidió darle a Sonic un compañero. Hasta que no abrieron la boca y eran mudos, todo muy bien. Un nuevo personaje que también ganó su carisma, un zorrito con dos colas que podía usar para volar. Sonic 2 dio todo un salto de calidad y se ha ganado la opinión general de ser el mejor juego del erizo. Aquí podíamos ver un Sonic algo más estilizado y el título con los niveles más variopintos del personaje. El avance entre el primero y el segundo fue muy destacable.

Sonic ganaba en habilidades. Ahora se incluía el “spin dash”. Si antes debíamos correr y agacharnos para que Sonic se hiciera una bola de pinchos para aniquilar a sus enemigos, ahora teníamos la opción de agacharnos directamente y presionar el botón de salto para que Sonic hiciera dicha habilidad sin tener que moverse del lugar. Cuajó tan bien, que se convirtió en una nueva tradición que no podía faltar, arrancando cada nivel con gran velocidad. También se presentó por primera vez la transformación de Sonic en Super Sonic, volviéndose amarillo como lo hacían los Super Guerreros en Dragon Ball Z, llamando la atención de toda una generación de niños hipnotizados por tal habilidad. Eso sí, no era fácil conseguir todas las Chaos Emerald que permitían hacer la transformación. Suerte que ahí estaban los trucos de pulsar la combinación de botones pertinente en la pantalla de título para hacer la “trampa”. Se utilizaron nuevas técnicas jugables con efectos tridimensionales en las fases de bonus y la posibilidad de dos jugadores donde el segundo controlara a Tails y modo contrarreloj y carrera.

Una vez más, en sus versiones de 8 bits, se hicieron títulos propios que nada tenían que ver con el de Mega Drive. Niveles únicos y, una vez más, esa dificultad que tensaba la cuerda de nuestra habilidad en los mandos. Sega mimaba a su personaje, y no dejaba que ningún título tuviera desperdicio ni fuera uno más, aunque la consola fuera inferior en potencia. Una de las grandes famas y rarezas de este título, es que el argumento difería mucho entre las versiones americanas y europeas con respecto a la japonesa, siendo totalmente distintos como secuela. Tampoco es que fuera importante, siempre debíamos vencer y frustrar los planes del Dr. Robotnik/Eggman y rescatar a los animalitos de cada zona.

Sonic the Hedgehog Spinball (Mega Drive/Game Gear/Master System)

Juego que se solía mirar con malos ojos en un principio, pero que acabó ganándose a un gran número de seguidores. No era una especie de minijuego llevado a un cartucho, sino que tenía argumento propio y quería enfocar las cosas como una nueva aventura del icono de Sega. Sonic Spinball era esencialmente una continuación lógica de la tradición de niveles tipo pinball que comenzó con Spring Yard Zone en Sonic the Hedgehog, además de los niveles de bonus. El avance de niveles era la de llevar a Sonic como una bola de pinball por los tableros, cada uno representando un nivel. Pero la diferencia entre una mesa auténtica de Pinball y Sonic, es que aquí podíamos controlar a la bola, es decir, al personaje mientras salía rebotado.

 

No había nada nuevo en el horizonte, vencer al Dr. Robotnik y poner fin a sus maquiavélicos planes (siempre encuentra algo nuevo por hacer). Pero sí había un detalle a destacar, que podían jugar 4 jugadores, pues el factor de puntuar era una de las cosas más entretenidas y adictivas del juego. Cuando un jugador perdía una vida, pasaba al siguiente, y así sucesivamente.

Sonic the Hedgehog CD (Mega CD)

Sega quería intentar desbancar a Nintendo mediante la tecnología, así que apostó por un nuevo periférico, el Mega CD. Acoplado a la Mega Drive, permitía el uso del CD para desarrollar nuevas técnicas en los videojuegos. Todos sabemos que se estrelló en un muro de fracaso por una orientación muy desafortunada. La nueva tecnología era muy cara para lo que tenía que ofrecer el periférico, un alto coste que no se podía permitir casi nadie. Juegos que no fueron aceptados en los que se apostaba por visionados de película con actores reales y reediciones de juegos que ya tenía la propia Mega Drive insustanciales en cuanto a resultado: algo más de nitidez y música y efectos de alto nivel. Insuficiente para satisfacer al público. Fueron pocos los juegos exclusivos del Mega CD que se salvaron de la quema, entre ellos el gran Sonic CD

 

Si para unos Sonic 2 es el mejor, para otros lo es Sonic CD. Aquí las cosas ganaron en profundidad narrativa, gracias al Mega CD podían tener lugar varias cinemáticas animadas, sin olvidarnos del gran hit musical Sonic Boom. Cronológicamente, el episodio nos situaba entre Sonic y Sonic 2, y aquí es donde Sonic aprendía su habilidad de Spin Dash aunque el juego fuera posterior al segundo. Un nuevo enemigo que aliviaba tanta presencia de Robotnik, y ese era Metal Sonic, queriendo ser un rival en igualdad de condiciones que nuestro héroe (Amy también aparecía por primera vez). En Sonic CD las Chaos Emerald se dejaban de lado por las Times Stone, y en cada fase viajábamos al pasado y futuro de cada nivel. Un pasado más bonito y fácil, y un futuro más devastado y difícil por la presencia de enemigos. Dependiendo de que hiciéramos en el tiempo, en el futuro veríamos las consecuencias. Gracias a nuevas técnicas (entrañable scroll parallax), diseño y estructura de niveles, y por qué no, también la potencia del Mega CD, permitieron hacer un Sonic de los más completos y divertidos.

Sonic the Hedgehog 3 (Mega Drive)

Sonic 3 nos presentaba un nuevo personaje y enemigo para nuestro protagonista, Knuckles the Echidna. Tas finalizar Sonic 2 destruíamos el Death Egg (huevo de la muerte, estrella de la muerte en el universo Sonic para los amigos) de Robotnik, y en Sonic 3 vemos como se estrella en Angel Island, un santuario flotante en el cielo donde reposan las Master Emerald (Emerald Chaos gigantes) donde knuckles es el guardián y custodia el lugar. Robotnik miente a Knuckles diciéndole que Sonic y Tails vendrán a robarlas pues ya poseen las chaos emerald más pequeñas que había dispersas por el planeta. Así lo veríamos en la introducción con Tails pilotando su avioneta y Sonic saltando convirtiéndose en Super Sonic sobrevolando el océano. Acto seguido aparecería Knuckles atacando a Sonic quitándole todas las Emerald.

Cabe destacar, que en este episodio donde se relataba todo en el manual, usaba bien el recurso visual. Podíamos interpretar la historia viendo lo que aparecía en pantalla sin la necesidad de diálogos. Un trabajo muy bien hecho por parte de Sonic Team. Salvo nuevos niveles, no había una evolución palpable en cuanto a jugabilidad, se habían depurado las cosas y salvo la llamada de atención por hacer snowboard, no había mucho más. No obstante, se marcaron las barreras en ciertos aspectos.

 

Pudiendo elegir entre Sonic o Tails para jugar, o con dos jugadores, se diferenciaron las habilidades entre personajes. Sonic debía ser el más rápido y así se demostraba. Tails era un poco más lento y su salto no alcanzaba la misma altura que la del erizo, pero por otra parte, él podría volar. Evidentemente, donde sí había un cambio era en el apartado gráfico, alcanzando la cotas más altas en el potencial de la máquina de Sega: muchos efectos, detalles, diseños de enemigos y unos niveles con gran variedad de decorados y planos. Era tal el aglutinamiento, que en momentos puntuales podía haber alguna caída de frames. Sonic 3 es un gran juego, pero su discreta evolución no le da el mismo reconocimiento que sus predecesores.

Sonic & Knuckles (Mega Drive)

Es posiblemente el cartucho más peculiar de las andanzas de Sonic. Continuación directa de Sonic 3, la principal particularidad de este juego era la de la tecnología “Lock-On”, el cual consistía en una nueva ranura en la parte superior del cartucho del juego donde podíamos acoplar cualquiera de los otros juegos de Sonic del pasado, transformando el título de cada juego de forma considerable. Al unir Sonic 3 con el cartucho, teníamos Sonic3 & Knukcles, el juego más largo de la era, donde se unían los niveles de ambos juegos en el mismo lugar pudiendo elegir personajes. No obstante, Sonic & Knuckles también era un juego independiente y, para un servidor, el mejor de todos los desarrollados sin necesidad de acoplamientos.

Era evidente que este juego quería que el jugador pudiera controlar a Knuckles, ahora podríamos elegir entre este y Sonic, cada uno compartiendo los mismos niveles, pero acabando la historia de forma distinta y con sus propios némesis (Sonic ofrecía una experiencia algo más larga y completa). Aquí también se diferenció en habilidades entre un personaje y otro. Sonic era más ágil, veloz y con mayor salto. Y knuckles, aunque no carecía de ninguna de esas virtudes, era algo más pesado en comparación, aunque disfrutaba de habilidades de planeo y escalar por paredes.

 

Sonic & Knuckles mantenía el mismo aspecto visual que el 3, incluso los mismos fallos de ralentización y caída de frame en momentos de sobrecarga visual. Pero el diseño de niveles y estructura de cada uno era majestuoso. Manteniendo la tradición de los 3 actos por nivel ninguno tenía desperdicio, y la forma de eliminar a los bosses siempre buscaba un método original de lograrlo. Las melodías también recibieron el mejor trato, poseyendo uno de los mejores repertorios. Sonic & Knuckles no fue uno más, sino que se puso todo el empeño para uno de los Sonics más perfeccionistas que se han hecho.

Sonic 3D Blast (Mega Drive/Sega Saturn)

No es exactamente la primera incursión de Sonic en las tres dimensiones, podríamos decir que es un pseudo-3D que utilizaba técnicas para dar ese efecto. Aunque Sonic y enemigos se moldearon en supuestas tres dimensiones, compartían lugar con fondos bidimensionales y pre-renderizados en una vista isométrica. Aun así, el resultado fue un éxito.

Sólo podríamos llevar a Sonic mientras Knuckles y Tails aparecían de forma puntual, testimonios en el juego que ayudarían un poco al protagonista. Una vez más volveríamos al sistema clásico de tener que rescatar animales, en este caso unos pájaros llamados flickies destruyendo a todos los enemigos de cada nivel, es decir que había que explorar y buscarlos. Estos pajaritos poseían poderes místicos que les permitía viajar a otras dimensiones, poderes de los cuales nuestro archienemigo, el Dr. Robotnik, quería poseer.

 

El resultado del juego es un tanto cuestionable, se ganó tantas alabanzas como críticas. Visualmente y artísticamente espectacular, pero como juego se desinflaba bastante en las sensaciones que dejó en muchos jugadores. Posteriormente habría una versión mejorada gráficamente para Sega Saturn.

Sonic Chaos (Master System/Game Gear)

Repasados los 16 bits, volvemos atrás hacia el tiempo hasta los 8 bits. Aunque Mega Drive estaba allí, Master System persistía. Y Sega quería demostrar que los Sonic en una consola de potencia inferior no eran menos que las versiones de su hermana mayor. Después de Sonic 2, se dejó de poner coletillas de números de orden en los títulos de Sonic, queriendo hacernos ver que los juegos de la plataforma eran genuinos y con personalidad propia, queriendo dar más vidas a sus 8bits. Al fin y al cabo, Sonic y Sonic 2 cambiaban tanto con respecto a los de Mega Drive, que en sí parecían capítulos independientes.

 

El primero en llegar con identidad propia para los 8 bits fue Sonic Chaos. Y aunque a un niño en aquellos años se conformaba con la plataforma donde mejor se veía, fue uno de los juegos más envidiados en una plataforma de potencia inferior. La principal reseña del juego era que si elegíamos a Tails tendríamos 5 vidas y 3 continuaciones, pero no veríamos el final verdadero del juego, él era el personaje para nivel fácil. Si elegíamos a Sonic, sólo dispondríamos de 3 vidas y ninguna continuación. La dificultad en este caso quedó más ajustada que la de los anteriores, pero aún así poseía ciertos factores desafiantes. Una vez más, las Chaos Emerald y Robotnik como protagonistas, pero en un juego totalmente único.

Sonic Triple Trouble (Game Gear)

Game Gear, como ya hemos dicho, era una portátil de enrome potencial, pero que no llegó a buen puerto por la desmesurada absorción de pilas. Era muy superior a la Game Boy en cuanto a hardware, a todo color con el mismo acabado de una Master System. Pero la Game Boy era mucho más barata y una portátil “real”, y desde luego tan o más divertida que lo que podía ofrecer la maquinita de Sega gracias a un gran catálogo de juegos. Pero Sega no quería rendirse, y le dedicó un juego en exclusiva a su desdichada portátil.

Sonic TT poseía algo de esencia argumental de Sonic 3 de Mega Drive, presentando a Knuckles como enemigo de Sonic. Controlaríamos a Sonic o Tails, aparecerían Robotnik una vez más con una nueva creación y el misterioso Nack the Weasel (Fang the Sniper) como nuevo enemigo, y todo se centraría en el poder de una Emerald Chaos dorada (lo sé, nunca ha habido mucha originalidad argumental en el pasado y se han refrito bastante). Nos quedaba un juego más de Sonic, pero un muy buen juego de Sonic que no tenía desperdicio.

Sonic Drift y Sonic Drift 2 (Game Gear)

Ya os hacéis una idea si junto estos dos juegos en este lugar, que este juego no dice mucho en el catálogo de Sonic. Un intento de querer competir con Mario Kart. No hay color si queremos compararlos, es insultante querer hacerle cosquillas cuando es un resultado logrado más bien pobretón. Sonic Drift es un Sonic Karts con 4 míseros personajes a elegir, mientras que el 2 ampliaba el plantel a unos insuficientes 7. Sonic todavía no tenía demasiados personajes en su universo como para hacer tal juego de karts. Tenía sus detalles, y siendo justos divertía, pero como resultado general, un juego bastante insustancial, sobre todo a la hora de competir con Mario Kart. Por supuesto, con varios modos de juego donde los premios eran Chaos Emeralds.

 

Sonic Labyrinth (Game Gear)

Hay que aplaudir lo que se consiguió aquí en cuanto a desarrollo. Ese pseudo-3D que se elaboró en Sonic 3D fue implementado con bastante acierto en la “portátil” de Game Gear. La misma perspectiva isométrica en el que es posiblemente una de las rarezas más destacables como juego de Sonic.

 

El título supongo que ya lo dice todo. El Dr. Robotnik nos encierra en niveles laberínticos en los que debemos encontrar la salida sometidos a un contrarreloj. No obstante, lo más extraño del juego es que no habrá velocidad. Sonic por primera vez se presenta “lento”, su arghienemigo le roba las zapatillas que le permiten ir a gran velocidad. La tradición no iba a romperse sólo aquí, sino que aunque hubiera 4 escasos niveles, ahora habría 4 actos en vez de los 3 de costumbre por cada nivel.

Sonic Blast (Game Gear)

Si en Sonic Triple Trouble decíamos que era una esencia de Sonic 3, con Sonic Blast teníamos la de Sonic & Knuckles. Juego hecho para que pudiéramos controlar a Knuckles además del Sonic de siempre. Pero no sólo eso, sino que había cierta alusión a Sonic 3D Blast por tener que liberar a los animales del interior de los enemigos (ya se hacía antes, pero la tradición volvía) y, además, las técnicas de pseudo-3D volvían sin hacer uso de vistas isométricas. Ahora los protagonistas tendrían efectos y detalles que les dieran efectos de volumen mientras avanzábamos de la forma más clásica, horizontalmente.

 

Fue el último juego bidimensional puro antes de la llegada de las consolas de nueva generación que se adentrarían en las tres dimensiones. Un buen juego del erizo que pasó desapercibido en una generación que ya tocaba a su fin. Una lastima porque gráficamente y como juego, rayaba a un gran nivel.

Por el momento las cosas terminan aquí, desde el nacimiento a la que es seguramente la época dorada de Sonic el erizo. En la segunda parte repasaremos las andanzas del mítico héroe de Sega desde que se adentró en las 3 dimensiones puras.

6 pensamientos en “[Especial] Sonic the Hedgehog (Primera parte)

  1. Por un lado alabo la currada que te has pegado haciendo esta entrada, pero yo aun no he podido abrir los ojos con Sonic, es que no me llama nada (ni el empujoncito de decir vamos a ver qué tal esta xD). Igual me lavaron el cerebro con mi consola comunista de Mario o yo que se xD

    Recuerdo una entrada anterior donde prometí que jugaría a alguno de los juegos de la saga, y sigo manteniendo esa promesa, es más, antes de que acabe el año me voy a buscar la vida para jugar al menos a uno de los juegos aquí expuestos. Esperando con ciertas ganas esa segunda entrega, que igual la nueva generación me llama mas (el primero de Dreamcast siempre he querido jugarlo xD).

  2. Me encanta Sonic. Fue el primer juego que jugué (junto con el Alex Kidd, of course) de la Master System II. El 3D, a excepción de los Adventure, nunca le sentó del todo bien, o por lo menos no tan bien como le sentó a su “colega” Mario. De todas formas… ¡viva Sonic! xD PD: Cómo me gustan las portadas pintadas. Las echo de menos, tanto en los videojuegos como en los carteles de películas. Estoy de collages fotográficos y/o digitales hasta los huevos.

  3. Plas, plas, plas (donde hay que mandar el premio por tal esfuerzo y dedicación?)

    La verdad es que Sonic me despierta sentimientos encontrados, pero por encima de todos me tiene enamorado.

    PD: el Triple Trouble lo tengo guardado como una joya en mí colección (la de horas que pasé con la GG de pequeño)❤

  4. Ya te lo dije, es persona non grata xDDD

    Mi primera experiencia con el Sonic (si, he tenido experiencia), fue con la version de Master System, y luego Game Gear. En casa de un amiguico del colegio, por supuesto. Recuerdo que lo que mas me llamaba la atencion era eso de estar quieto y empezar a quemar “rueda”.

    Despues bueno, mis unicos atisbos de interes hacia el erizo fueron por el super sonic (todo lo que sea transformacion debia molar), y por knuckles, que todo lo que tiene garras mola (Lobezno xD).

    Pero mis impedimentos siempre han sido con las fisicas “extrañas” (para mi) de esta saga. Siempre me han parecido demasiado antinaturales en relacion a los movimientos que veia…

  5. Muy buen homenaje para el buen Sonic y todos sus amigos, un personaje imprescindible para la industria en la década de los 90, que en años recientes ha perdido su influencia, en parte por algunas cuestionables decisiones de Sega.

    De los títulos que mencionas en la primera parte, mi favorito definitivamente es el Sonic 2 para Genesis, un juego sorprendente que en lo personal me dejó boquiabierto al ver como todo se movía tan rápido y las animaciones eran extremadamente fluidas. Pero lo mejor de todo era poder jugar los niveles a pantalla partida, a manera de una competencia que exigía completar los niveles en el menor tiempo posible.

    Otros que también llegué a probar fueron el Sonic Spinball y el Sonic 3, que mantenían el buen nivel de sus antecesores… Sonic se ha ganado con justicia un lugar entre los más grandes personajes y esta entrada es un gran homenaje para el erizo azul que nos entregó tantas horas de intensa diversión, felicitaciones Sone!

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