[Análisis] The Legend Of Zelda: Skyward Sword

 

La ilusión. Esas ganas, ansias surgidas de modo natural por jugar un juego sin que haya habido un cliffhanger anterior, esos meses anteriores que tu cabeza le da vueltas sobre como será el juego, la cuenta atrás hasta ponerle las manos encima… todo se diluye, cuando llega el día en el que por fin puedes tenerlo. La expectación, se cambia por un reloj interior. Ni siquiera es una cuenta atrás… aunque también sea una posibilidad, pero muchas veces no deja de ser simplemente un contador que te recuerda los segundos que estas tardando en tenerlo.

La espera. Mala compañía. Con tu reloj interior al compas de tu corazón. Cada pulsación es un segundo. Y no hay nada peor que estar en esa situación, en una cola, cuando la persona que tienes ante ti no sabe lo que quiere y te hace esperar más de la cuenta. El homicidio es algo malo. La agresión también lo es. Pero en esas situaciones solo recuerdas a quienes decidieron regular una serie de leyes que te impiden realizar lo que en tu opinión solo es un acto altruista y de justicia divina.

El tesoro. Llega tu turno por fin. Realizas la transacción. Solo en tu cabeza se oye una melodía típica que suena cuando obtienes un objeto importante.  Y cambio de reloj. Otra cuenta atrás hasta llegar a casa. Opciones variadas. Puedes aferrarte al juego cual koala a su madre. Abrirlo y observar en su interior sus escasas maravillas con las que hoy en día te deleitan. Lo ojeas.

Para algunos, ojear el contenido de la caja en el transporte público es un ritual. Para otros es una forma de pasar el tiempo y sentir que ya interactúas. A fin de cuentas, lo importante es engañarte y sentir que el tiempo pasa más rápido. Si consigues distraerte, resultara que ese día había trafico o que casualmente ha ido más lento que de costumbre. Pero el juego ya lo tienes. Y posiblemente llegues a casa con el tiempo justo, menos diez minutos, para disfrutar de su inicio. No importa, es lo de menos, estas a salvo, con el juego y por fin, después de tanto tiempo, “la leyenda hyliana” toma forma.

El despertar. Cuando se te escapa media sonrisa al inicio del juego es buena señal. Una por el bienestar de empezar la aventura. Otra, porque siguiendo la tradición, nuestro héroe vuelve a entrar en acción… durmiendo.  “Schadenfreudes” aparte, este despertar ajeno es la mejor noticia posible. La constatación real de que estas en el juego, y que hay tradiciones que se mantienen, a pesar de confuso por no ser algo a lo que estaba acostumbrado.

La toma de contacto con los personajes, la relación entre los elegidos.  La discutible necesidad de que nuestro protagonista deba hablar. ¿Porque perder tiempo con líneas inútiles cuando con un par de ojos y con la forma adecuada de la boca realmente entendemos lo que se nos quiere transmitir? Las mejores conversaciones en el juego entre los elegidos, no están formadas por palabras, si no por el intercambio de expresiones entre ambos.

Por la relación “formada” anteriormente, llegado el momento, el leit motiv del juego durante gran parte de la aventura será claro y conciso. Con un desarrollo solido, menos irregular que de costumbre, y con un constante flujo de información y misterio,  esta historia Hyliana sorprenderá por su carga dramática en comparación a otras historias de la misma índole.

La espada. La nueva forma de jugar, más pausada, pero no por ello menos intensa, viene para quedarse en estas aventuras. No hay enemigo que no pueda amargarte el día. Espada en mano, tocara analizar al oponente, observar su forma y sus movimientos, y atacar en consecuencia. La velocidad y la técnica cobran más importancia que nunca, y el ataque inconsciente solo lleva al fracaso.

El vuelo, otra vuelta de tuerca más en los viajes entre zonas. Reducido el impacto de libertad debido al tutorial, deja de considerarse un mero “tramite” para avanzar. El movimiento aéreo depende enteramente de nosotros. Ganar o perder altura, así como los virajes son responsabilidad nuestra. Aun con la diferencia de medio y de peligros, hay una diferencia palpable entre volar e ir en barco. Y a todo eso, no sabría que escoger.

Puede sonar extraño el no indagar demasiado sobre los apartados anteriores. Pero la realidad es que no me parecen experiencias fáciles de desarrollar. ¿Cómo explicar de forma breve que la relacion entre los elegidos es algo que va desde mucho antes de lo que nosotros vemos sin faltar al respeto al lector indeciso? ¿Buscando similitudes en la vida real? ¿Explicando el momento “clic” con las relaciones humanas? ¿O como transmitir ese momento de pausa obligada que sientes cuando un enemigo te bloquea por sorpresa un ataque porque el ángulo de tu ataque era incorrecto?¿Os han tirado agua fría a la cara alguna vez? Tal vez así lo entendáis.

El experimentar esta leyenda Hyliana bajo la piel del héroe no consiste en analizar y contabilizar sus elementos y ponerle un numero. Es cuestión de dejarse llevar por la corriente y disfrutar enormemente por su increíble diseño. Por una fauna conocida y a la vez sorprendente. Y por un uso de los colores fabuloso. La suma de sus elementos, da como resultado un regalo para la vista que en ningún momento me llega a saturarme.

Meterse en esta experiencia, no solo implica tener que perfeccionar la técnica de combate. El ingenio estará presente en no pocas ocasiones.  Tanto en los mapas, conversaciones con los habitantes de la villa, o en las mazmorras, se requerirá de un momento de reflexión para poder avanzar o desarrollar un acertijo.

Las armas conseguidas durante la aventura, no tendrán un uso testimonial en la zona donde la conseguimos. Objetos conseguidos en los inicios del la historia serán usados de forma constante para tener un avance exitoso. Y la forma de usarlos todos y cada uno de ellos, representan en sí mismos un mini juego propio aplicado en la aventura.

Todo el viaje irá a acompañado de unos acordes dignos de haber sido puestos en un cd aparte. Una orquestra cuyo trabajo ha sido deleitarnos con sus melodías y tocarnos la fibra con sus híbridos melancólicos. Alguien con mejor oído podría decir que la maestría alcanzada es un poco irregular. A mí me da igual. No han sido pocos los momentos que la banda sonora me ha recordado fragmentos que forman parte de mis melodías favoritas.

La única duda que tengo ahora mismo es si la facilidad que tenía mi mando a la hora de “desajustarse” del sensor de movimiento se debe a mi sensor, a mi mando o al juego. Nada que no se pudiera arreglar volviéndolo a calibrar. Y es el aspecto más negativo que le puedo encontrar ahora mismo. Molesto, pero no determinante a la hora de valorar una experiencia con sabor añejo, con una magia que echaba de menos.

La importancia de esta leyenda respecto a las venideras aun está por ver. Su influencia a mi modo de ver solo puede ser positiva. Requerirá como mínimo de un mismo esfuerzo en la gestión de mecánicas jugables para la ocasión. De mucho trabajo para conseguir recrear la sutileza transmitida aquí. Y de exprimirse los sesos para no verse abrumados por el diseño general mostrado aquí. Desde luego, si consiguen como mínimo mantener el nivel, podrán llegar a casa y disfrutar de la sensación de haber hecho un muy buen trabajo.

11 pensamientos en “[Análisis] The Legend Of Zelda: Skyward Sword

  1. Pues le tengo bastantes ganas al juego, ahora que ya ha pasado todo el boom de Noviembre y con un par de meses más o menos libres, es uno de los pocos títulos que aun no he catado de estas novedades y que quiero D:

    Me mola que Nintendo haya apostado por este sistema de control (como que han dicho que los siguientes seguirán así), y que por fin haya más reto a todos los niveles xD Entre este y Dark Souls voy a tener unas navidades más que entretenidas xDDD

    Lo quiero, lo quiero, lo quiero, maldito Wii Motion Plus xDDD

  2. Cuando dijeron que iban a adaptar el Twilight Princess para Wii, en lo primero que pensé fue en su sistema de control, y me imaginaba precisamente un manejo como el del Skyward Sword. El hecho de girar tu muñeca y que el protagonista lo haga también me pareció soberbio, porque refleja la obsesión por el detalle casi enfermiza en este juego. Tengo un amigo al que nunca le gusta nada y con este juego no haría una excepción el condenado xD, me cabrea porque luego se pone con un juego-mierda de ésos que tanto le gustan que podrían mejorarse en muchísimos aspectos pero que lucen muy bien, y las pegas las convierte en virtudes xD. Todos tenemos nuestro punto de vista y lo respeto, quizá espere más de un Zelda, me da igual, pero, por ejemplo criticar que puedas correr con la espada en alto, que lo “ve artificial”, pues me hace gracia. Curiosa la forma que tengo de expresar mi amor hacia este juego a través del “odio” de un colega, en fin xD.
    Y por cierto, a mí me encanta correr con la espada en alto cual vikingo xD.
    Buen artículo, señor😀.

    • “criticar que puedas correr con la espada en alto, que lo “ve artificial””

      Pues claro que sí. Es mucho más natural recibir varios balazos y curarte milagrosamente al esconderte detrás de una pared que casualmente tenías a mano.🙂

  3. Juegazo! Llevo 30 horas y no voy ni por la mitad, me encanta!
    Lo que encuentro que hay muchas (demasiadas) csas poco explotadas, como el vuelo en pelícaro, esto de que no se haga de noche naturalmente (y no poder volar de noche), las pocas islas que hay y esto de no poder apuntar automaticamente con el arco.
    Por lo demás, todo es muy épico, las secuencias cinemáticas me hacen llorar casi y qué leches, ES UN ZELDA Y ES COJONUDO!

  4. Muy buen análisis para un gran juego. Siempre esperamos la máxima calidad en un Zelda, pero éste en cuanto a diseño de niveles y mazmorras es sencillamente magistral, todo una lección de diseño del que muchos deberían tomar nota.

  5. Cito “¿Cómo explicar de forma breve que la relacion entre los elegidos es algo que va desde mucho antes de lo que nosotros vemos sin faltar al respeto al lector indeciso? ¿Buscando similitudes en la vida real? ¿Explicando el momento “clic” con las relaciones humanas?”
    Ese momento “clic” me lo tomo como un guiño, eh?😀
    Centrandome en el análisis, lo resumiré con una frase. Sé que me acabaré comprando una wii, sólo por The Legend Of Zelda: Skyward Sword.🙂

  6. Joder, otro más endiñado en mi lista de pendientes, a ver si paran un poco XDD. Aunque debo reconocer, que aunque no tengo ni idea de esta fábula, me llama mucho la atención el juego. Además de que es el comienzo de todo y no me perdería nada (aunque siempre tiene su gracia saber los inicios de una leyenda ya conocida), me atrae mucho por el control con el wiimote.

    No voy a negarlo, la primera vez que vi anunciada la wii esperba este juego, el que explotara el mando tal y como mi mente lo había imaginado, espada en mano (auqnue en juegos de disparos también). Quizá mi apatía con wii fue por ese problema de percepción, la forma de jugar sacudiendo no me hacía ni frío ni calor, sólo era una forma de jugar que me parecía tan válida como el pad de siempre, y era como si me lo vendieran como lo más revolucionario. Al fin ha salido ese juego que me puede permitir explotar el mando tal y como imaginaba. Por otro lado, descubrir cuan mágica es la aventura.

  7. Ya me he podido leer el análisis, ahora que ya me he acabado el juego.

    Lo acabé anoche, y justamente lo había dejado antes de los sucesos finales (pensaba que me quedaría más, pero no). El final es un gran bluf. Así, con todas las letras, por cierto.

    El juego me ha dejado sensaciones contrapuestas. Que es el Zelda que más he disfrutado jugando es un hecho. El poder usar los objetos tan a menudo y con sentido ha tenido mucho que ver en la experiencia. Pero por otra parte, el juego tiene lagunas que no pasan desapercibidas, como la inexistente exploración o las misiones secundarias (todas de relleno, excepto una al final del juego… y ejecutada de forma mejorable), elementos que eran clave en todos los juegos anteriores.

    El diseño de escenarios en general, así como el de algunos jefes, son de los mejores en toda la serie Zelda. Los muchos cameos de elementos de todas las aventuras anteriores son interesantes para los que hemos vivido cada juego. Al principio creía que era algo fan-service, para contentar a los fans. Ahora, con el juego acabado, creo que simplemente diseñaron muchos de esos cameos por motivo del 25° aniversario de la serie.

    Tengo que dejar reposar el juego para ver con más claridad lo que ha aportado (a la serie como juego, y a mí como jugador). Por el momento, esas son mis impresiones.

  8. Pingback: Zelda Skyward Sword | TagHall

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s