[Análisis] Kane & Lynch 2: Dog Days

El carisma es siempre un tema complicado. La percepción que puede tener la gente en estos temas, puede diferir mucho entre unos y otros. Sin embargo, estamos de acuerdo en que suele ser una cualidad atribuida a la apariencia y/o a la personalidad de las personas. Una aptitud que genera una sensación magnética y que nos hace recordar fervientemente a cualquier personaje dotado de esta naturaleza.

Así podríamos describir hasta cierto punto a estos dos curtidos señores del crimen que son Kane y Lynch. Presentándose a comienzos de esta generación, gozaban de un salvoconducto directo al “hype”: Desarrollado por Io Interactive, creadores de Hitman; una ambientación de lujo de cine negro; y una extraña pareja que tenían que compartir protagonismo que, con sólo su apariencia, ya empezaban a verse las pinceladas de ese carisma en un juego que apuntaba maneras.

Para mí, la presentación de estos dos fue mala, muy mala. Pero mala en el sentido de que no correspondía lo visto en trailers y la información de los medios con la realidad del juego. Quizá es un problema de percepción, siempre muy personal y subjetivo, pero me esperaba a un Kane que controlaba las situaciones, un tío duro adaptado a cualquier embrollo sea cual sea la magnitud del problema; y por otro lado, me esperaba a un Lynch sociópata encargado de que Kane cumpla con su trabajo, y a la vez, le ponga en apuros masacrando inocentes debido a sus problemas mentales, desviándose de los trabajos que tenían que cumplir.

La realidad es que conoceríamos a un Kane exasperante, que se queja por todo, y un Lynch que sí, está algo perturbado, pero no es un mal tío ni deja esa imagen macabra, incluso desprende simpatía de tío majo. Vamos, que no esperemos encontrarnos a unos matones dignos del mejor cine de Tarantino. No son ni una versión Pulp Fiction de Vincent vega y Jules winnfield, ni siquiera Lynch es un Señor Rubio en Reservoir Dogs. Siempre hablando en lo personal, la imagen de estos dos se me cayó por suelos aplastados por una fuerte desilusión. Sin duda, problemas de introducción antes de la salida del juego.

 

Una vez superada y asimilada esa imagen, cosa que no tiene porque influir en el resultado del juego, nos quedaba toda la sustancia que podía dejarnos la aventura de esta extraña pareja. Y lo que nos quedaba era un juego con bastantes fallos jugables, una falta total de depurado en los controles, y una propuesta un tanto simplista tratándose de Io Interactive. La compañía había añadido a su currículum a dos protagonistas que debían sumarse al “Hitman” que conocemos, y lo han hecho, pero uno espera que tengan una originalidad a la altura del señor 47, y no es así. Querer comparar los dos juegos, aunque sean propuestas distintas, es blasfemo, e Io Interactive decepciona en este apartado. Una falta total de originalidad. A Hitman le ha costado tiempo y trabajo llegar a donde ha llegado, pero siempre ha demostrado ser original, dar un paso adelante y ofrecer una experiencia de juego no vista en ningún otro lugar emulando a un asesino profesional, abordando cada misión de muchas maneras. Kane y Lynch, carecen de imaginación como juego.

Poniéndonos en situación, recordamos que en la primera entrega los antiguos jefes de Kane le acusaban de haber robado un dinero que no le pertenecía, cosa que él negaba. Al no creerle, envían a Lynch para organizar una fuga y sacarlo de prisión, obligándolo a trabajar para ellos una vez más hasta saldar la deuda. Secuestrando a su mujer y a su hija, Kane no podía negarse y tendría que realizar todos los trabajos imposibles que le solicitaran. Y como no, Lynch siempre respirando en su nuca vigilando que cumpliera todos los encargos.

 

Para los que jugaron a la primera entrega, sabrán que el juego tenía dos finales. En Dog Days, empezaremos desde uno de esos finales como punto de partida. Pero en esta ocasión, nuestro personaje protagonista será Lynch, y Kane pasa a ser el acompañante, y su final en la primera entrega pasa a ser un tema en la vida personal de Kane que no afecta para nada a la trama de la segunda entrega. En esta ocasión, entrará en juego la vida personal de Linch. Cuesta entender ese esmero de querer poner dos desenlaces si al final seguirán por un solo camino. No estaría de más que algunas compañías aprendieran de Bioware, que en sus franquicias Dragons Age y Mass Effect, nos han dado a elegir el punto de partida dependiendo del final de la primera parte, cambiando las consecuencias de la secuela. O desbloquear el camino alternativo tras pasarse el juego.

En esta segunda parte, Kane y Lynch vuelven a reunirse años después. Más que como amigos, como socios, compañeros en el “bussiness”. Un trabajo fácil, sin complicaciones y que les dará bastante dinero. No obstante, tras saludarse y antes de que Kane se aposente en un hotel, Lynch tiene que ir a visitar a un tipo y avisarle de que no hable más de la cuenta. Una vez más, los dos la acaban liando parda por una rutina, provocando que toda la ciudad de Shanghai se les eche encima, mafias y fuerzas del orden. El argumento es tan simple, que acabo de “spoilearos” el 80% del juego, sólo os faltará saber el motivo, aunque ya se intuye en los primeros veinte minutos de juego. Lo que nos queda, es un día de perros como dice el título, supervivencia pura en acción frenética para escapar de la ciudad de oriente.

La ciudad de Shanghai luce estupendamente, con escenarios cerrados y lineales, pero que aglutinan, dependiendo del lugar, a un gran número de civiles para ser fiel a la imagen de una ciudad superpoblada. Así que en más de una ocasión nos veremos envueltos en tiroteos donde los inocentes reaccionan al caos, cubriéndose tras cualquier objeto, o corriendo desesperados poniéndose delante de nuestra línea de tiro. Luces de neón, anuncios publicitarios, suburbios, elementos del escenario destruibles… todo simboliza un reflejo fiel de las calles de Shanghai que sumerge en el juego sobradamente.

Aunque el juego en sí no presuma de demasiada originalidad, el apartado visual, por el contrario, sí que lo es. Una propuesta que calificaría de muy arriesgada pero que funciona. En Dog Days, la acción se sitúa en tercera persona, y nos sentiremos como si un aficionado nos estuviera siguiendo con una cámara casera grabando todas nuestras fechorías (o mejor dicho, actos de supervivencia). Cuando corremos, la cámara se mueve de un lado al otro, como si el cámara siguiera nuestro ritmo en una especie de efecto “reality show” de Kane y Lynch, incluso emborronando escenas censurables. Llega a ser tan real que marea, incluso la imagen se muestra empantanada a propósito para no dejar de recrear esa sensación de estar siendo grabados por alguien. Si ese filtro resultara molesto, en el apartado de opciones podemos quitarlo, pero a cambio recibiremos la realidad de la imagen, donde las texturas pobres comparten lugar con otras más trabajadas.

 

Las escenas que dan descanso entre fase y fase, demuestran el mayor detalle de los personajes, buenas expresiones faciales entre ambos personajes, como si fueran actores creíbles. Siempre manteniendo esa imagen de cámara como si un universitario se hubiera prendado de los protagonistas. Sin embargo, cuando volvemos a la acción y los personajes hablan, no hay ningún tipo de  movimiento facial, ni siquiera abren la boca, defecto que se suma a las flaquezas del apartado técnico del juego, pero que en líneas generales es bastante sólido.

El apartado sonoro, por su parte, elimina cualquier tipo de melodía para llevar el máximo realismo la sensación de estar en vivo y en directo. Todo el sonido es ambiente, de ciudad y del entorno: tráfico, el murmullo de la gente, helicópteros, voces chinas de anuncios publicitarios. La verdad es que sorprende que la experiencia no pierda intensidad aun sin la presencia de música que le dé empuje y fortaleza al juego. Así que, solamente se puede decir que, el cariz conseguido, es sublime. El doblaje, donde reconoceremos la voz de Marcus Fénix en Lynch (refiriéndonos a la versión española), está bastante bien, aunque sólo podemos hablar de ese nivel por los dos protagonistas, el resto, deja bastante que desear.

 

Dejando la curiosa aunque virtuosa propuesta técnica que, repetimos, el juego es sumamente original en ese apartado, nos queda la experiencia de juego, la cruz que lastra el avance de las aventuras de Kane y Lynch. Acción frenética descontrola y simplona, sin más secreto que el gatillo fácil y las coberturas, aunque con la novedad de que podemos tomar rehenes como escudos humanos. Y cabe decir, que la IA, sin sobresalirse, cumple bastante bien. Al llevar a un civil con nosotros, la policía no disparará, pero si se trata de la mafia, les será indiferente.

Pero llegando al punto importante, que es la jugabilidad, Kane & Linch Dog Days mejora bastante con respecto a la primera parte, pero sigue siendo un producto acabado defectuoso. Por un lado, el sistema de cobertura, de pasar a un parapeto a otro, ha mejorado bastante, no nos deja tan vendidos como en la anterior entrega. Sin embargo, estas coberturas todavía no son demasiado fiables. Aunque estemos a buen protegidos, si la calva o el hombro de Lynch asoma unos centímetros, aún podremos recibir disparos. La puntería enemiga es demencial, el juego parece programado para que todas las balas caigan sobre nosotros y ninguna se desperdicie, lo que hace que, en dificultades altas, este juego sea casi imposible de superar por su todavía imprecisa cobertura, que con la puntería de nuestros enemigos, con uno y, con suerte, dos disparos, estamos muertos. Por eso, como decimos aquí en Gungnirgames, quien lo haya conseguido, tiene todos nuestros respetos.

 

Quizá, la mayor virtud del juego, sea poder jugar en cooperativo en el modo campaña. Siendo el juego tan corto, también sopesa en gran medida su ciclo de vida con el multijugador. Ahí podremos descubrir, una vez más, el juego de policías y ladrones que tiene cierta fama, aunque discreta, pues no será fácil encontrar partidas. Unos tendrán que atrapar a los maleantes, y los segundos recaudarán el mayor número posible de ingresos robando dinero, y entre ellos podrán cooperar o traicionarse mutuamente para llevarse el alijo del otro.

La verdad es que Kane y Lynch 2 empieza muy bien, con una persecución a pie por los tejados, seguido de un nivel en un intenso tiroteo en mitad de una autopista con tráfico por doquier. Pero el juego va perdiendo fuerza, entramos en una rutina y una dinámica pesada de estar haciendo siempre lo mismo, y eso que el juego apenas roza las 5 horas de duración. La verdad es que esta segunda parte deja a estos dos iconos de Io Interactive en la cuerda floja, incluso hacen que la primera parte, aun con sus numerables defectos, se vea como un clásico. Quizá era porque a modo de guiño, nos traía las mejores escenas y decorados vistos en las mejores películas de acción (véase Heat) acunados por la intensidad de la acción. Pero la segunda parte de Kane y Linch se conforma con poco, queda atrasado en su concepto y no está a la altura de los de su misma especie en cuanto a mecánica. Gears of War o Stranglehold son mucho más.

 

Hay dispares opiniones sobre esta obra. Yo no la puedo recomendar, y eso que la acción y shooters es uno de mis géneros favoritos. Tiene una propuesta original y creativa en cuanto a su apartado visual, pero como juego se queda en muy poca cosa, arreglando con parches insuficientes la pobreza de la primera entrega. Lo único que podría aconsejar, es que este juego es carne de alquiler, que lo probéis por vosotros mismo dejándoos el beneficio de la duda y que saquéis conclusiones. Como mucho, poneros de acuerdo entre amigos para que varios adquiráis el juego y lo disfrutéis en cooperativo y en su modo multijugador, pues el resultado logrado, es bastante pobre.

Io Interactive, tiene buenas propuestas, y aunque no siempre empieza tan bien como cabría esperar, al final acaba demostrando su valía. No obstante, sorprende que con Kane & Lynch no hayan conseguido despuntar, incluso parece dar un paso atrás en vez de querer darlo hacia delante. Jugablemente, aunque todavía queda un largo camino para que sea mejor, la empresa construye bien los juegos, pero le falta otros aspectos que no se consiguen con el buen hacer del desarrollo, sino en sentarse en una mesa con lápiz y papel, y guiar los tramos del juego puliendo todas las características posibles, ofreciendo una experiencia de juego para recordar.

 

10 pensamientos en “[Análisis] Kane & Lynch 2: Dog Days

  1. Yo en el ultimo paron que tuve por esos dias que mi portatil decidio morir, me acabe bajando la demo de este juego, y ni llegue a terminarla, no me atraia nada el juego xD Pero a dia de hoy quien sabe, que no sea perfecto no quita que a diez euros y con un compañero no mole xD

    Pero vamos con todo lo pendiente y lo que estar por venir dudo muchisimo que acabe haciendome con este juego, en algun mes sequisimo igual xD Que asco no poder alquilar T-T Y los personajes no me gustan mucho la verdad, no se, son muy cutrones (no se como seran a nivel psique), eso si, brutal la screen donde salen en porretas D:

    • Yo te aseguro que con compañero o sin, este juego es un hueso muy duro de roer en niveles difíciles. Flipaba que disparando a ciegas me dieran en el brazo por asomarlo y memataran de uno o dos disparos. Vamos, lo vi imposible, sobre todo al recordar ciertos momentos del juego. Asomar la cabeza es muerte segura.

      Porque aquí no llegué ni a pasar del primer nivel, que es pasillismo. En zonas más abiertas, con disparos bolando desde todos los ángulos, ya ni te cuento que pesadilla debe ser. Ha mejora con respecto a la primera parte, y aunque es algo más agradable de jugar, todavía le faltan depuraciones. Lo curioso es que no lo considero mejor que el primero, y tela los errores que tenía ese.

      Los personajes me los presentaron muy bien, por eso me llamaron la atención más allá de que Hitman estuviera en el curriculum de IO. En el juego, la realidad es otra, no me gustaron especialmente.

  2. Tiempo atrás leí ya un par de análisis del juego y definitivamente no me llama demasiado. Algo que en cambio me pareció muy interesante es el enfoque tipo documental que eligieron para que la cámara siga la acción. De pronto se lo podría mejorar, pero el concepto como tal me parece que tiene su lado positivo.

    Lo demás no me parece que sea demasiado original, a pesar de que el trasfondo (Shanghai) da para algo épico. Creo que también este es de esos juegos que han creado un hype demasiado grande, y lamentablemente nunca pudo manejarlo. Siempre me ha parecido una franquicia demasiado pretenciosa y tal vez con algo más de humildad los resultados hubieran sido mejores…

    • Rollo documental, exacto, esa es la palabra que buscaba para describirlo y no me salía. En eso, los términos visuales, nada puedo objetar, es ingenioso y creativo. Pero el juego… mucho le queda por mejorar en la expriencia que deja.

      No te pierdes nada la verdad. De momento, sólo puedo decir que se están echando a perder dos personajes de bastante potencial. Hay arcades en el bazar que muestran mejores maneras

    • A mí aún me parece caro XDD. Muchos condicionantes tienen que reunirse en el mismo lugar para que compre el juego, entre ellos que me animen amigos con los que jugar, y aun así me lo pensaría. Yo hasta que no valga 5 míseros euros, ni lo compro, aunque quizá ya ni eso.

    • Entiendo que estos dos personajes llamen mucho la atención. A mí me pasó y por eso me hice con el primer juego. Mucho fallos y mucha falta de depurado jugable. Concepto simple con sus buenos momentos y otros no tanto. Pero fue una experiencia aceptable.

      Ahora bien, esta segunda parte, aun mejorando bastantes cosas, todavía le falta mucho por mejorar. Y se me ha hecho un juego más insustancial que el primero. Se dice que la curiosidad mató al gato, yo te aviso que es posible que te deje muy frío, y en el fondo, no te pierdes demasiado por no decir nada. Gears of War o Strabglehold son muchísimo mejores.

  3. Buen análisis Sone,la verdad es que yo lo tengo ahí,no lo he tocado,mas que nada porque siempre tengo algo que despierta mas mi interés,quizá los fallos de la primera parte me echan un poco atrás..pero bueno,a ver que resultado acaba teniendo..

    • Yo creo que no va a cambiar demasiado tu percepción de estos dos si ya has jugado al primero. Da algo más de gusto jugablemente hablando, porque mejora, pero no del todo. Y en difícil, verás que a los 10 minutos te darían gana de estrellar el disco contra el suelo😄. Yo lo vi imposible, pero imposible de verdad, que ya sabemos que con otros juegos, en difícil se puede. Aquí está hecho con muy mala leche.

      Y la verdad es que, curiosamente, la primera entrega me dejó un mejoir sabor. Como digo, quizá el nivel a lo Heat o el rascacielos, son fases a recordar. Pero vamos, Gears of War se lo merienda. Un juego todavía más antiguo también, que es stranglehold, incluso Max Payne con los años que ya tiene, y sin sistema de cobertura. IO Interactive tiene que ponerse las pilas si quiere que esta franquicia se recuerde con algo de cariño.

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