[Análisis] Lost Planet 2

Capcom es una compañía mítica, necesaria para la industria del videojuego. Es cierto que actualmente parece reflejar síntomas de flaqueza, a desfallecer a causa de ciertos resultados logrados y por una política muy criticada al querer vendernos los juegos como si fueran muebles Ikea que nos llegan sin todas las piezas ni los tornillos, y encima hay que pagar un plus algo desorbitado para recuperar todo lo que falta.

 

Según Rapsodos es una empresa que lleva tiempo pudriéndose de dentro hacia fuera (frase patentada) desde hace tiempo. Hasta cierto punto uno puede estar de acuerdo y no es descabellado opinar del mismo modo. Pero si alguien se para a analizar en profundidad todos los títulos que nos han ido dejando, se puede ver que sus ideales siguen intactos: regalarnos grandes dosis de diversión sencilla, originalidad y sin necesidad de complicaciones.

 

Quizá también es que Resident Evil abarca demasiado territorio dentro de los dominios de Capcom eclipsando todo lo demás, y su quinta entrega ha dejado en los jugadores más desilusión con el paso del tiempo que no otra cosa. Sin embargo, ahí quedan esos destellos de diversión innegable jugando en cooperativo y su adictivo extra de mercenarios. Aun así, RE se ha convertido sin querer en la imagen de marca de Capcom, y su perfeccionismo al que estábamos acostumbrados en cada uno de sus apartados, no ha sido correspondido en el número 5 de la saga.

 

El tiempo no pasa en vano, las cosas evolucionan, se adaptan a las modas, y para el jugador actual la simpleza, aunque pueda ser gratamente divertida, no es suficiente y se exige profundidad en relación al precio. Todo son matices muy debatibles, sobre todo para alguien como yo que vive del videojuego desde los 8 bits y se conforma con más bien poco mientras divierta, pero no hay que olvidar que la obligación y necesidad básica del videojuego es simplemente divertir. Capcom sigue inquebrantable sin corromper su idealismo de entretener con simpleza y buen hacer, arraigando sus raíces con poco más de 30 años de experiencia con esa mentalidad. Y si hay algo que la caracteriza para bien o para mal, es que la compañía sorprende en primeras partes, pero cuando da segundas oportunidades prolongando sus sagas, muchas mantienen su canon pero de forma demasiado continuista.

 

Cuando arrancó esta generación con Xbox 360 en cabeza por su salida al mercado más temprana que el resto, Capcom anunció dos títulos de atractivo incuestionable: Dead Rising y Lost Planet. La temática de ambos juegos, uno basado en la supervivencia dentro de una marea de zombis con un número de personajes en pantalla asombroso, y otro atacando a insectos gigantes con un acabado muy vistoso, atraía las miradas de todo el mundo. Hasta ese momento, todo título de la compañía era sinónimo de “must have” (y yo creo que todavía mantienen el tipo si juntamos todos sus trabajos), y apostar por temáticas nuevas (o recicladas pero enfocándolo de otra manera), nos daba una gratificante sensación de frescura viendo que se enfrascaban con ideas novedosas, acrecentando así su currículum al sumar nuevos títulos junto a los que ya tenían.

 

La salida de Lost Planet fue recibida con gran aprecio, convirtiéndose en un éxito muy destacable. Además de gozar de una historia principal que caía en infinidad de tópicos, aunque no por ello preocupante para el jugador, los usuarios encontraron en el título un modo multijugador cargado de diversión. Una circunstancia que para Capcom fue más un añadido que otra cosa y no se esperaba que pudiera tener tan buena acogida su modo online dentro de su jugabilidad. Por ello dedicaron una nueva edición donde se incluían nuevos modos de juego y mapas, exprimiendo lo máximo posible el potencial del título ahí donde había calado hondo en los jugadores.

 

Quizá es por ello que, dentro de este entresijo de éxito inesperado donde no era intencionado que el peso del juego cayera en esa modalidad, fuera el motivo de que Capcom cambiara ciertos aspectos en Lost Planet 2. Aun así, la primera parte en su modo campaña podía tener el mismo valor que su modo online, al jugador le gustaba poder gozar de ambas modalidades que sopesaban una diversión que no cuestionaba a la otra. Pero la segunda parte ha desequilibrado la balanza queriendo llevar más influencia al cooperativo y multijugador online, aboliendo las mejores virtudes del modo campaña que nos deja extrañas sensaciones.

 

¿Significa eso que sea mala la campaña de Lost Planet 2? No necesariamente porque es tremendamente divertido, pero sí que se hace algo extraña. Más que aparentar una historia, parece un juego multijugador al que no le hace falta argumento, pero que al mismo tiempo, al jugar en ese modo, se echa en falta ese empuje narrativo de llegar al final. Si no fuera por ciertos momentos, algunos épicos, el modo campaña no se diferenciaría demasiado a lo que nos ofrece el multijugador online, la línea que los separa es realmente muy fina.

 

En esta ocasión, Wayne Holden, protagonista de la primera parte, queda apartado en el segundo capítulo, y es aquí donde empieza a notarse la vacilación del juego. 10 años después de los sucesos, el planeta bautizado como E.D.N. III ha sufrido un drástico cambio. Recordamos que el planeta era una glaciar de condiciones extremas donde la humanidad buscaba colonizar un nuevo hogar. La polución, las guerras y la sobrepoblación de la Tierra hacía necesario encontrar un nuevo lugar habitable y E.D.N. III era lo que se buscaba gracias a la enorme cantidad de energía térmica que poseía el astro. No obstante, también se toparon con un enemigo temible, unos insectos alienígenas a los que llamaron Akrid.

 

La NEVEC, compañía encargada de colonizar el planeta, diseñó los Vital Suit (VS), máquinas bípedas de guerra dotados de un potente arsenal para iniciar una encarnizada lucha contra los Akrid. En mitad de esa guerra aparecieron con el tiempo los piratas de las nieves, convirtiéndose en colonos que no querían tener nada que ver con NEVEC. Así se iniciaba esa guerra a tres bandas entre el típico imperio, los rebeldes y el enemigo común, manejando de por medio a Wayne con su historia personal.

 

Tras acabar con la hazaña de la primera entrega, E.D.N. III ha cambiado, y aunque conserva zonas de hielo y nieve, ahora se dan lugar zonas tropicales, selvas y desiertos, cambiando el panorama blanco tan desolador por una variedad de escenarios mucho más rica y viva. También nuestros enemigos Akrid han evolucionado, parece que cambiar el rumbo del planeta ha despertado a nuevas criaturas mucho más temibles de las que ya se conocían. Incluso el famoso y temido “Green Eyes” de la primera parte se convierte en un bichito inocente en comparación a las nuevas criaturas que han despertado.

 

Como vemos, nuestro patio de recreo, así como nuestros enemigos, han cambiado. En realidad todo ha cambiado. Como se ha dicho anteriormente, nuestro protagonista no existe y tampoco podemos decir que exista un protagonista. Lost Planet 2 nos deja con una incertidumbre inicial colosal, sin nombres, sin rostros y sin personalidad. Nuestra única función será sobrevivir e ir viendo todo el puzzle del juego hasta entender su montaje. Un universo que quizá quiere contar mucho y en realidad no cuenta demasiado pues es la cruz de Capcom, la falta de profundidad. En nuestra travesía manejaremos a varias facciones que se ven en guerra luchando entre ellas por el control de E.D.N. III y su ansiada energía térmica. Veremos los puntos de vista de varios frentes y facciones mientras vivimos batallas y momentos ciertamente memorables hasta que todos ellos colisionan para llegar a un fin. Quizá esa falta de empatía con un protagonista es la que deja una huella desconcertante al jugador.

 

La orientación del juego, más que una aventura, parece ir separado por pequeñas zonas de guerra, la mayoría basadas en ataque, defensa y, en ocasiones, una lucha sin cuartel contra akrids tan inmensos como montañas (la nostalgia a Shadow of the Colossus pasará por la mente de muchos al ver las dantescas proporciones de ciertos seres). Serán pequeños objetivos a cumplir dentro de esos mapas que parecen recintos cerrados, pero que Capcom consigue sacarles mucho partido. Las armas que podemos utilizar, los VS o cada momento que podemos vivir hacen de ello una experiencia extraordinariamente amena.

 

Toda la parafernalia que aparece en pantalla luce estupendamente, mucho detalle y mucha nitidez: gran número de personajes en pantalla, Akrids de todos los tamaños, escenarios, explosiones etc. Pero es un juego al que hay que verse desde la lejanía, disfrutar de sus paisajes y las vertiginosas proporciones de los Akrid. Ver de cerca cualquier elemento, especialmente en el rostro de los personajes, dibujará una mueca en nuestra cara cuando veamos que los ojos parecen dibujados y pegados con grapas, sin ningún tipo de expresión facial ni pestañeo.

 

Sin embargo, dentro de esa genialidad que consiguen crear con tan poca cosa, dejan a cualquiera con un sabor amargo. Porque si hay algo negativo en cada misión, es que esta termine. Capcom ha sido capaz de darnos en Lost Planet 2 momentos majestuosos, pero cada uno de ellos tiene una duración extremadamente corta y, cuando el jugador empieza a llegar al cenit de la experiencia, a darse cuenta que realmente está disfrutando, esta termina, dejando ese efecto que llamamos vulgarmente “nos han cortado el rollo”. Es lo único que podríamos achacar a lo bueno conseguido, que cada misión sea un objetivo en un entorno más bien cerrado (aunque pueden ser escenarios de gran tamaño), y que todo termine ahí sin dar continuidad con varios objetivos en la misma misión para acabar de llenar la vida que le falta al título.

 

Aun así, nadie disfrutará del auténtico potencial del juego si no es en compañía. Es perfectamente factible pasarse el juego uno solo pues la IA, aunque básica, responde bastante bien. Pero la auténtica diversión explota cuando jugamos con amigos, ya sea el modo campaña o el online. La coordinación, los desafíos sanos de puntuación, incluso cierto uso de la exploración del entorno para encontrar el arsenal más potente, o la estrategia, convierten a Lost Planet 2 en un juego que exige ser jugado con amigos para sacarle todo el partido posible.

 

Nos coordinaremos para manejar un cañón, uno disparando, otro cargando el armatoste y otro defendiendo la nave de insectos molestos, mientras nos persigue un Akrid gigante. O vivir hasta cierto punto una experiencia a los Starship Troopers defendiéndonos de un ataque masivo de Akrids. O atacar a un bicho gigante desde varios puntos mientras uno puede meterse dentro del cuerpo de nuestro enemigo y atacarlo desde el interior. Son ejemplos de algunos de los momentos que podemos llegar a vivir en LP2, pero la gran mayoría terminan antes de lo que desearíamos y no se vuelven a repetir.

 

Más allá de lo que podemos vivir, también existe ese sistema de rangos y puntuaciones que nos picará a querer tener una alta puntuación, los llamados GJ (Good Job). Al ser niveles cortos y de momentos únicos, eso nos da la oportunidad de rejugar el juego sin problemas. Y en cada nivel, las proezas se ocultan, es decir, que para conseguir nuestro trofeo de alta puntuación, se consigue desvelando el misterio de las acciones a realizar. Por ejemplo, matar a cierta cantidad de Akrids, matar con ciertas arma, destruir un número determinado de VS enemigos, “headshots”, dedicar un saludo o ánimos a nuestros compañeros, etc. Todas estas acciones las iremos descubriendo sin darnos cuenta, pues es inevitable que nos vayan saliendo poco a poco mientras sobrevivimos, pero cuando consigamos alguna se nos indicará, y así podemos ir sabiendo todos los pequeños secretos a realizar para conseguir una calificación alta.

 

La jugabilidad del juego se mantiene intacta respecto a la primera parte, aunque tal vez se puede notar algo más fluida. Además de usar cualquiera de las máquinas de guerra, podremos reparar VS y vehículos, subirnos a algunas las máquinas mientras pilota otro compañero, sin olvidarnos del mítico cable que nos permitirá subir y escalar cualquier zona y obstáculo. Si bien algunas cosas han cambiado, la finalidad de otras se mantienen, como es el necesario uso de la energía térmica. Cada Akrid aniquilado o cada fuente calor, es nuestra moneda a la supervivencia en E.D.N. III. La energía térmica recolectada nos servirá para abastecer nuestra barra de vida y que esta se vaya regenerando, o para hacer funcionar las máquinas que requieren también su dosis de combustible. En esta ocasión, al tener que jugar en pequeños escuadrones, también podremos dar parte de nuestra de energía a un compañero al que le quede poca. Pero la gran fuente de nuestro “carburante” lo encontraremos activando las míticas balizas de la saga, las cuales nos darán una alta dosis de calor térmico y señalarán nuestra ubicación en el mapa.

 

Una vez activemos las balizas de la zona, volveremos a la vida en cualquiera de ellas cuando nos aniquilen (algo que sucederá en más de una ocasión). Sin embargo, somos un pelotón de soldados, y no funcionaremos por número de vidas, sino por una barra de vida compartida con el resto del grupo. Cada muerte irá vaciando dicha barra hasta quedar agotada, lo que supondrá el fracaso de la misión y el reinicio de esta. Que las misiones sean cortas hará que no sea un desespero, especialmente en un nivel de dificultad alta, donde se requerirá una coordinación y pericia muy minuciosa e incisiva entre jugadores para asegurar la supervivencia del grupo. Y os aseguramos que no es nada fácil si se busca un reto en la máxima dificultad.

 

El online no se queda atrás en la diversión que nos puede regalar LP2. Desde todos contra todos a lucha por equipos y lucha por zonas. Caza de Akrids o destrucción de larvas. No es que el juego necesite mucho más tal y como está hecho, pues con todo el arsenal del que podemos disponer junto a vehículos (terrestres y voladores) y VS, lo único que querremos será sumergirnos en increíbles zonas de guerra y batallas dantescas. Mención a parte dedicar la incursión de cameos como Marcus Phenix y Dom Santiago (Gears of War), Albert Wesker (Resident Evil) y Frank West (Dead Rising) como personajes a elegir. Gracias al material que iremos desbloqueando con nuestras proezas, podremos ir consiguiendo habilidades y nuevas armas, algunas tan poderosas como molestas si somos los afectados.

 

Lost Planet 2 es un juego que atesora una gran diversión, pero no acaba de ser el filón que se esperaba ni llega a alejarse de su primera parte. En realidad son como dos juegos algo distintos y a la vez esencialmente iguales. A decir verdad, y siendo drástico, uno es una aventura y el otro un juego hecho para el online. Si no existiera la primera entrega, tal vez LP2 sería visto de otra manera pero no se puede eludir esa realidad. Tenemos una segunda parte que ha crecido en proporciones, mucho más colosal que su antecesor y que nos regala grandes momentos pese a que se ha desvirtuado su campaña cuando los comparamos. La falta de un protagonista le hace perder cierta fuerza, así que sólo hay que saber aceptar ese detalle para no sorprendernos. Eso sí, aunque es perfectamente jugable para un solo jugador, desde aquí os recomendamos que lo juguéis con amigos a ser posible. Si ese es el caso, en relación calidad precio, es una compra obligada que no os decepcionará.

11 pensamientos en “[Análisis] Lost Planet 2

    • La verdad es que no hay demasiada conexión con la primera parte, salvo por E.D.N. III, pero nada más. Es decir, que si jugaras ahora mismo al 2 no te perderías nada del primero porque no hay una continuidad, es como volver a empezar desde otro punto de vista.

      Pero igualmente, sí, el primero también vale mucho la pena, y el 2, es preferible jugarlo con amigos porque llegas a divertirte muchísimo. Y lo único malo, como menciono, es que no tiene ese toque más aventurero como el primero, sino que son misiones únicas que se cierran con una duración muy cuestionable.

      Aun así, lo importante, diversión garantizada

  1. Yo creo que de haber jugado solo en vez de contigo y rapso la experiencia habria sido un -500 fijisimo. Que momentos mas grandes hemos pasao con esa campaña que tiene poca o ninguna trama pero que tiene situaciones muy muy buenas xD

    Esas risas con el momento circo… esos enemigos gigantes, y esas traiciones por la espalda de cierta persona que siempre alegaba que el no habia sido, y por supuesto esas luchas por las balizas xD

    Y el online, para mi es un locuron que necesita ser pulido, quizas por servidores, quizas por las armas, montar en mechas y matar mola, pero al ratillo deja de hacerlo, y demasiados japos xD JAPOS EVERYWHEREEEEE xD

    • Ya sabes que antes lo jugué solo, y sí, puedo confirmar que no hay ni punto de comparación cuando lo juegas con amigos, fue muchísimo más divertido. Lo del tren y el cañón repartiéndonos las tareas, fue la hostia así de claro XDD. Y el abordaje de esos barcos del desierto otra. Hay que decir que muchas situaciones con cojonudas, pero se lamenta esa duración y que se acaben, les falta algo de vidilla.

      Aún mantengo que fue un accidente😄, en otras no fui yo y lo sabes ¬¬ Luego me atacabais los dos a mí, pero me sentí muy a gusto cuando os lance un “bachucazo” como venganza XDDDDDD. Y las malditas balizas, tanta tontería y son de lo mejor XDD

      Sea online o campaña, yo creo que Lost Planet es una franquicia con mucho potencial y me niego a creer que se haya explotado como merece. Uno ve fácilmente que se le puede sacar mucho más partido del que ya se ha conseguido. Y crear situaciones más épicas, tal y como está hecho, no es difícil de conseguir. Si hasta creo que un MMO sería incluso factible😄, aunque espero que no lo hagan.

  2. Esta es una saga a la que no he tenido el gusto de disfrutarla, aunque si he leído sobre algunas cosas interesantes, y la verdad espero en algún momento llegar a probarlo. De acuerdo con tu comentario y el de arpiman, al parecer el modo multijugador parece estar realmente bueno, creo que tarde o temprano voy a terminar suscribiendome al Xbox Live…

    • Si te suscribes a Xbox Live entraras en una secta de la que nunca podras salir, y no hablo precisamente de Xbox Live xDDDDDDD

      El multijugador es muy divertido, mapas enormes, mechas por todas partes tanto voladores como de tierra y encima tienes un gancho para situarte a muchos niveles de altura, los mapas son un locuron xD

      La unica pega es que el Macthmaking es MUY MALO y jugar con amigos se hace dificil xD

      • jajaja pues veamos si me animo a unirme a su secta. ganas no me faltan, aunque primero debería conseguirme el adaptador de wireless para mi xbox… cuanto pagas tu por el servicio de xbox live?

      • Aqui una tarjeta con un codigo para un año de Xbox Live suele costar sobre los 40-45 euros. Es cuestion encontrar alguna que otra ofertilla por alguna web ^^

    • Pues al precio que están los dos (aunque también deberías pagar lo del Live), sería una compra enriquecedora. De verdad que lo pasas muy bien. El primero quizá no llega a sorprenderte demasiado a día de hoy, es muy sencillo (lo típico de Capcom), pero lo pasas muy bien.

      Y el dos, es mucho más grande en proporciones, al menos causa ese efecto, pero el planteamiento resta lo poco que tenía de aventura el primero, y se centra más en batallas campales, de allí que se disfrute en grupo y con amigos. Tanto con el online como en la campaña, te lo pasarías en grande. Como dice Arpi, vehículos terrestres y voladores, mechas y armas de todo tipo. Un abanico enorme de herramientas y el cable que te permite subir varios niveles.

  3. Un momento… espero que cuando dices “nos coordinaremos”, te refieres a lo que como jugadores tendremos que hacer… y no lo que hicistes dejandonos tirados el 80% de las veces a Arpi y a mi en la partida coperativa que hicimos, ¿no?

    Por lo demas si que es un juego muy divertido en cualquier faceta que no sea la de un jugador. Yo aun no se de que va el juego. No recuerdo nada. Solo que hay combates espectaculares. Y eso de usar los mechas… genial. Pero como ha comentado Arpi, es casi imposible jugar con los amigos…

    • Sólo exploraba el terreno, además de intentar conseguir puntos para el grupo XDDD. Y no puedes negar que la fase del tren y el cañón nos quedó preciosa. Ahí coordinamos muy bien: uno disparando, otro cargando el cañón, dando potencia al arma haciendo girar el cañón más rápidamente…; mientras otro usaba cañones más pequeños, liquidaba a Akrids más pequeños que se colaban en el barco y apagaba los incendios ocasionados por los daños. Fue un trabajo en equipo cojonudo leñe, y lo sabes XDD.

      Un día tenemos que ponernos en difícil, será divertido

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