[Review] Homefront

Esta generación está abarrotada por el fps. Empieza a ser un abuso el número de títulos que encontramos en el mercado donde predomina el género, lo cual provoca que ya se yerga un sentimiento muy elitista por parte del jugador. Obviamente, en muchos casos, las discrepancias y las frases destructoras y lapidarias están más que justificadas debido a este lance (cuando ya hay uno mejor) o por la calidad del juego, pero en algunos casos parecen influenciados por la perseverancia de apostar enfermizamente por este género. Muchos esperamos ideas más atractivas que no siempre tengan que ir necesariamente de la mano del fps, sobre todo cuando le sumamos el hecho de que hablamos de un género de mecánica muy simple: camina, corre y dispara. Su simpleza lo limita, es una vivencia que se reitera, y el querer ofrecer una experiencia innovadora para el jugador se torna una labor bastante compleja actualmente.

 

Al final, todo depende de la maestría que es capaz de sacar a relucir la desarrolladora de cada título para poder contentar al jugador. Y ya que el arcaico fps ha quedado atrás, y parece que en los tiempos que corren los fps se han orientado de otra manera, la discordia está a la orden del día con el manido género. El elitismo ha hecho que, para muchos, se deje de lado la calidad del juego cuando se trata de “más de lo mismo”. Comprensible, aunque no precisamente justo para algunos de estos títulos.

Para bien o para mal, parece que Modern Warfare, la gran obra de Infinity Ward, marcará un antes y un después en el género. Se pueden ver opiniones de gente que merman las dos partes de la saga basada en la guerra moderna debido a su característico avance lineal. En realidad, el laberíntico concepto mostrado en leyendas como Doom, ya se había perdido desde hacía tiempo. Pero Infinity Ward hizo una apuesta más destacada que el resto, donde cada nivel era un tramo de plena dedicación para hacer vivir al jugador una experiencia intensa y emocionante a la vez que cinematográfica y espectacular. Gracias a eso, guste o no, el fps pudo dar algo más de lo que se había visto. Allí se hallaba el secreto para aliviar el tesón del fps, dedicarse a lo que nos rodea en cada escenario para profundizar y sumergirnos en la aventura, dando más sobriedad a esa mecánica simple tan explotada.

 

Los gustos podrán empañar la imagen de un juego aunque no compartamos las mismas opiniones que a veces nos parecen injustas (como ya ha dejado ver rapsodos en un par de entradas). Pero el reconocimiento de Modern Warfare ya no se lo quita nadie. Sólo hay que ver que, independientemente del número de copias vendidas, todos los juegos que suponen una competencia, se fijan en las dos obras de Infinity Ward, incluso copian cualquier detalle que se haya visto y haya resultado interesante y vistoso. La propia Treyarch, que en paralelo trabajaba en la saga Call of Duty, y tenía su propia forma de trabajar dejando su sello característico, no ha podido evitar fijarse en la otra compañía para llevarse disimuladamente algo de su esencia.

Todos copian y, desgraciadamente, Modern Warfare ha desatado una tormenta incontrolable debido a este afán de algunos por llevarse un trozo del pastel que horneó a su manera. Es posible que eso no sea precisamente sano para un género que no para de ser un refrito de cosas ya vistas, pero lo que en realidad hace daño, es que Modern Warfare se lleve tantos palos por elitismos cuando es la única obra actual que ha tenido el valor de ofrecer una experiencia para nada despreciable, corta quizá, pero casi impensable el poder creer que se puede mantener ese ritmo intenso en un juego más largo (aunque nos gustaría). Y, mientras, otros títulos que copian un sinfín de detalles del juego, se llevan un reconocimiento exacerbado por parte de algunos y que quizá no merecen. Este podría ser el caso del título que hoy nos ocupa, Homefront, un juego que no tiene ningún recurso en el que escudarse visto el resultado.

 

Podría definir a Homefront como alguien que copia en un examen y encima copia mal. Y resulta sorprendente que algo así ocurra con una compañía como Kaos Studios teniendo un juego tan importante en sus filas como es Ftontlines. En todo el juego surgen momentos que recuerdan a Modern Warfare de forma desmesurada en su campaña principal. Mientras que en el modo multijugador se lleva todos los elementos de Battlefield Bad Company 2. Muchos podríamos ser permisivos en temas de “copy paste”, pero el resultado obtenido ni siquiera ralla el nivel al que llegan esos dos y se queda muy por debajo, por no mencionar que no han sido capaces ni de esmerarse en ofrecer algo por ellos mismos. El juego se excede por la falta de criterio al querer vivir del cuento de otros que ya han hecho el trabajo, consiguiendo que estos se reivindiquen por lo que han aportado. Un trabajo muy insípido en un juego del que se esperaba fuera toda una experiencia.

Es triste el resultado obtenido cuando Kaos Studios tenía gran parte del trabajo bien encaminado. Tenía el privilegio de poseer un universo propio, no sólo en una guerra más o menos moderna sino por ofrecer un trasfondo argumental difícil de que se haga realidad pero sí factible. Nos sumergiremos en hechos futuros que podrían ocurrir realmente, aunque es cierto que deberían tener lugar un cúmulo considerable de coincidencias pero para nada imposibles donde el comunismo derroque al capitalismo. Un temor aletargado que todavía ronda por las mentes de mucha gente desde la Guerra Fría.

 

Al empezar el juego se nos narrarán los hechos que han llevado a una guerra que se lucha en tierra americana. Las dos Coreas se unifican en una sola nación en un momento socio-económico mundial delicado, en consecuencia, aumenta al poderío militar y la tecnología coreana. Estados Unidos y Europa se ven muy afectadas por esta crisis tan agravada, haciendo que se reduzca su fuerza militar, obligándolas a retirarse de muchos lugares. Mientras, la nueva Corea, conquista todo a su paso en oriente y, paralelamente, surge una encarnizada guerra islámica entre Israel y los pueblos árabes que encarece el precio del crudo, una guerra en la que los países europeos y Rusia se ven involucrados, repercutiendo muy negativamente para los americanos, los cuales no dan abasto.

 

Las anexiones de Corea la convierten en la potencia más poderosa y, curiosamente, al otro lado del Pacífico una gripe desconocida mata a millones de personas. Las fronteras canadienses y mexicanas se cierran para la repatriación de los americanos que temen lo inevitable. Aprovechando la vulnerabilidad americana, Corea inicia la conquista de occidente en varios pasos que ocurren a lo largo de los años. A modo de Caballo de Troya y con las mejores intenciones para ayudar a los americanos, empiezan la conquista desde Hawai ganando una posición estratégica para lanzar un arma nuclear en la atmósfera donde el pulso electromagnético funde todos los aparatos eléctricos y sistemas de defensa de Estados Unidos. Se inicia así un estado de anarquía y caos por doquier que el gobierno y las fuerzas de seguridad americanas no pueden controlar. Aprovechando la distracción, los coreanos irradian el río Misisipi que cruza de norte a sur del país, dejando dividido el este y el oeste para que no se pueda cruzar con una contraofensiva al convertirla en una zona impracticable.

Otros elementos debo dejarme en el tintero, pero como podéis comprobar, son un cúmulo de coincidencias que deben tener lugar a lo largo de una línea temporal. Aun así, de lo imposible consiguen hacer lo posible y no resulta descabellado que tal cosa pudiera ocurrir. Y el encargado de que no le tiemble la mano al narrar estos hechos, se debe a John Milius (Apocalipsis Now, Amanecer Rojo). Gracias a esto y a densas campañas de hype, se ha conseguido mantener un enorme interés por el juego, y el resultado ha desembocado en una decepción general muy abrupta.

 

Desgraciadamente, tal como habían hecho entrever, no viviremos una odisea de costa a costa que vaya a ser memorable, al menos por el momento. Nos encontramos con un fps al uso que bebe de los demás sin ideas propias y, por lo que parece, se desarrollará en varias entregas luchando en batallas que hagan culminar la guerra, tal y como ya sucedía en batallas y misiones que tuvieron lugar en las dos guerras mundiales (las reales) y marcaron el antes y el después para el fin de la guerra. Por decirlo de alguna manera, algo así como Resistance y la batalla contra las quimeras inventando un conflicto propio mostrando los momentos más determinantes.

Asumiendo el rol de Robert Jacobs, un ex piloto y héroe mudo, empezaremos siendo apresados por los coreanos y transportados en autobús. Podremos ver como nada más empezar ya se hace alusión a otros juegos como Half Life o Modern Warfare, ya que con el viaje en bus se nos permite ver lo que nos rodea y lo que nos espera: una ciudad diezmada, gente detenida, fusilamientos delante de niños, palizas…, una América conquistada por el comunismo y de apariencia desalentadora. Poco después, seremos liberados por fuerzas guerrilleras que no se rinden frente la opresión coreana y todavía luchan de forma paralela con el ejercito americano. Y acto seguido pasaremos a formar parte de sus filas. Un cambio muy brusco y forzado este de ser un tío que no hace nada como para que de repente pase a ser un guerrillero sin motivo aparente. No hay siquiera un pequeño hincapié en las motivaciones y pasado del personaje que le den personalidad.

 

Nuestro viaje se dividirá en varios escenarios de escasa duración (el juego apenas roza las 5 horas). En cada episodio pasearemos por una América donde se omiten los monumentos característicos para mostrar una visión de la sociedad estadounidense más campechana. En vez de pasearnos por afamadas ciudades, veremos la América más pueblerina pasando por ciudades pequeñas y zonas campestres. Pero no todo son buenos y malos, sino que veremos discretas pinceladas del panorama social que nos rodea. Gente cobarde y traicionera que sólo se preocupan por la supervivencia y no simpatizan con las fuerzas guerrilleras, se conforman con lo que hay y no quieren problemas.

Sin embargo, toda esta muestra social es más bien triste, no hay siquiera una profundidad que impere a lo largo del juego. Sencillamente, es un pequeño muestrario para que el jugador se de por aludido y se haga una idea de cómo están las cosas. Está muy bien todo el trasfondo de cómo se ha llegado a tal conflicto. Pero toda esta descripción social, todo el universo que se quiere describir con una narrativa pobre, es un trabajo tan triste y superficial que da vergüenza ajena. Es todo tan insustancial y frívolo como el desarrollo del juego, que lo único que consigue es manifestar el mísero trabajo conformista realizado plagado de plagios.

 

Que un juego tan corto pueda llegar a cansar es preocupante y para hacérselo mirar, y hay que tenerlos muy gordos para decir que se quiere competir con Modern Warfare cuando intenta plagiar todo el desarrollo de la aventura usando recursos similares, y vuelvo a repetir, mal copiado. Me faltan sinónimos para describir la pobreza del desarrollo del juego, donde parecemos meros testimonios que nos limitamos a responder el fuego enemigo cuando toca y siguiendo a nuestros compañeros en cada misión, lo que conlleva a una falta considerable de fuerza que intensifique la experiencia.

No obstante, el juego posee algunas cosas buenas que hacen se pueda convertir en un rato entretenido (que no divertido). Los escenarios, aunque lineales, están construidos con parapetos suficientes como para practicar los flanqueos a nuestros enemigos. Pero cada nivel es tan corto que, cuando las cosas se ponen algo interesantes, nuestra misión termina para pasar a la siguiente. A eso se le suma que la experiencia adquiere cierta intensidad cuando vamos avanzando hasta llegar a la fase final en el Golden Gate de San Francisco, misión donde se muestra el momento más épico del juego (aunque es muy parecida a la misión del primer Call of Duty). Pero justo allí, cuando se muestra lo mejor de la aventura y quizá la mayor dedicación que se le ha dado al título, el juego termina. Tal vez si las misiones adquirieran la misma dedicación que ese último nivel, el juego podría salvarse de una quema menos pronunciada.

 

El punto más positivo que el juego ampara, es en la proyección de la dificultad, donde sólo ha hecho falta tocar un detalle para que se note este apartado. Lo único que alterará el nivel de dificultad que escojamos es en la cantidad de vida que perdemos cuando nos disparan. Cuanto más difícil antes moriremos, cuanto más fácil más resistiremos los daños. Gracias a eso, los disparos de nuestros enemigos harán que sean precisos y nos impacten muchas veces, lo cual nos obligará a cubrirnos y proporcionar una experiencia de tiroteos algo más elaborada que otros juegos. Si bien no acaba de ser del todo perfecto este apartado debido a la limita IA enemiga.

La jugabilidad responde bien aunque le falta cierta depuración, sobre todo en un apuntado muy exigente por su tosquedad y que requiere ser muy precisos. No escatiman detalles para ser calcado a MW, con el apuntado y las armas, y el mismo movimiento de cuchillo para el cuerpo a cuerpo. Aunque vemos un número de armas correcto, el número de metralletas es enorme al igual que inservible para tan poco juego y duración. Del mismo modo que no se diferencian demasiado de su función las unas de la otras. Aun así, encontraremos armas equipadas con distintos acoplamientos como por ejemplo, miras y silenciadores. No faltarán los rifles, escopetas y RPG’s por supuesto.

 

Uno de los apartados más débiles del juego, aunque no es el causante de la triste experiencia del desarrollo es toda la parafernalia técnica. Técnicamente, Homefront luce gráficos que parecen de la pasada generación, haciéndolo un trabajo muy discreto a estas alturas con texturas, borbotones de sangre y efectos de fuego funestos. Pero por el contrario, aparecen bastantes elementos en pantalla. Aunque no podemos decir que sea algo admirable, la construcción de escenarios y el decorado están muy bien elaborados para mostrarnos los estragos que han causado la guerra.

 

Y llegamos a lo que es lo mejor del juego, el modo multijugador. Tan bueno es (al menos los suficiente), que deja la campaña principal en algo anecdótico. Parece un juego dedicado para este estilo que no se ha presentado de forma correcta. Como hemos mencionado anteriormente, el multijugador se va de visita a un bufet libre para hincharse a zampar de Battlefield, incluso parece un juego que debió ser presentado del mismo modo donde se saca la mayor virtud. De la linealidad del modo campaña, pasamos a mapeados amplios donde se librarán densas y divertidas batallas con hasta 32 jugadores. Escogiendo cualquiera de las modalidades podremos elegir entre distintas clases de soldados con armamento propio, así como uso de tanques, vehículos, bombarderos y helicópteros.

Es difícil saber esclarecer qué futuro le espera a Homefront, un juego tan superficial como de poca dedicación. No establece unas bases como para hacerse memorable, y lo único que aporta es un trasfondo y un universo propio que no se aprovecha lo suficiente con ningún tipo de épica. No tiene esenciales ni principios, sino que todo es una copia de juegos que son muy superiores al resultado obtenido. Mucho tiene que gustarle a alguien el género del fps para gastarse lo que vale el juego ahora mismo. No obstante, nos encontramos con un juego interesante en su apartado multijugador para el que tenga predilección por esta modalidad, pues no quedará decepcionado en absoluto y se hace una experiencia bastante divertida.

14 pensamientos en “[Review] Homefront

  1. Yo hace unos dias haciendo recuento de juegos vi horrorizado que mas del 70% de los juegos de esta generacion que tengo son shooters…

    A mi con Homefront se me ha caido el alma al suelo, yo esperaba mucho del juego por la trama que a todas luces parecia grandiosa (ahhh hype, mi viejo archienemigo…), y cuando vi en un walkthrough americano el principio antes de la salida del juego a mi me parecia correcto (el principio mola xD).

    Pero si solo tenemos una campaña triste de cinco horas tristes, a mi el multijugador no me va a ofrecer “mas” que muchos juegos que ya tenemos y me acabare aburriendo igual, una verdadera lastima la verdad. Pero bueno hay muchos mas shooters de camino, alguno sera medianamente bueno xD (NO xD). Saludos ^^

    • Todo queda en manos de Crysis 2 si se redime y vale la pena esta explotación😄

      Pues es un juego que cae en saco roto y lleno de promesas vacías. Tal como dijeron me esperaba una mezcla de experiencias Half Life y Modern Warfare. De Half Life tiene lo que yo de feo, o sea nada (modestia a parte XD). Y de MW es una experiencia calcada pero bastante insulsa. Usa muchas situaciones similares, y no sé si es por intentar disimularlo o que, pero tiene muy poco gancho.

      Eso sí, el multi está bastante bien, y como sueles decir, se pueden echar unas risas fácilmente si se juega con amigos.

  2. Bueno lo primero que digo es que me cansé de leer jajaja😛 Pero la verdad es esta que dejas bien explicita aquí: el género FPS esta sobreexplotado y le vendría bien un descanso y el resurgimiento de algún otro género un poco olvidado en la actualidad le haría muy bien. En cuanto a juegos que parecen copy and paste no hay nada que decir, hoy en día estamos llenos de esos.
    Muy buen análisis.

    Saludos😉

    • ¿Te cansaste de leer? Joer, no me digas eso que me deprimo >_<

      Bueno eso de sobreexplotar es mi opinión, pero está claro que no sólo lo pienso yo. Los juegos actuales abarcan temas de superproducciones millonarias, parece que tengan miedo de apostar y quieran ir sobre seguro para algo que llama la atención y saben que funciona con creces, lo cual me da en qué pensar para una futura entrada que tengo en mente.

      Yo no soy muy escrupuloso en temas copy paste, siempre y cuando me ofrezcan un resultado que realmente valga la pena. Pero preferiría cosas diferentes desde luego. Si este Homefront fuera calcado a MW, si estuviera bien hecho, me lo pasaría genial. pero vamos… que no es el caso

      Un saludo

  3. ¿Habia hype por este juego?😄

    Y 5 horas… yo aunque parezca mentira, si son 5 horas bien buenas e intensas no suelo considerarlo un problema… hay quien paga mas dinero por solo un ratito de sexo no?
    Pero es que esto ya me parece tremendo, otro caso mas, en el que nos venden un DLC del MW en formato fisico y con promesas e intenciones de querer competir con el Call of Duty de marras…

    • Bastante Hype. Nuestra querida meri le dedicó más de un avance y ¡¡2 preanálisis!! La duración siempre se agradece si es coherente, pero tampoco importa si la experiencia que me dan es completa, ya lo hemos vivido con MW. Pero no es el caso de Homefront, donde te ofrecen lo mejor justo al final (y eso que es casi un calco de una fase del primer Call of Duty) y allí se acaba todo.

      Lo que es tremendo es que ahora con el retraso de Deus Ex me han fastidiado, y Homefront me tocaba analizarlo, en el cual había depositado muchas esperanzas para disfrutar y hacerme olvidar. Ya ves que no, otro shooter pa mí y que encima se va por la letrina. ¬¬

  4. ajaja, lo del ratito de sexo se sale.

    Bueno pues yo esta generación me he sdorprendido, Uncharted 2 y su modo multijugador me ha hecho replantearme este género y si me llegan a decir hace un tiempo que tendría un Call of Duty o un Killzone no me lo hubiera creído xD

    • Me recuerdas a rapsodos, un caso muy similar😄.

      Pues no sé hasta que punto han cambiado tus gustos por los shooters. Si eres de tener cualquiera, pues Homefront tiene un multi muy divertido, pero la campaña individual es muy pobre.

      Si eres de los que prefiere sólo jugar a lo mejor y no tienes obsesiones, en mi opinión, olvídate de éste y busca, porque los hay mucho mejores y que ofrecen mucho más. Aunque siempre puedes alquilarlo para comprobarlo.

      Un saludo

  5. Pingback: Videojuegos violentos ¿deberían prohibirse? « Tecno Gamers 2.0

  6. Otro clon del Modern Warfare? Que mal que anda la industria en cuanto a FPS últimamente. Es triste ver cómo se hacen clones sin ninguna personalidad y estilo. En todo caso, tu análisis nos sirve de advertencia para alejarnos de este título. Un saludo…

    • Hombre… tampoco es que sea un suspenso rotundo, yo creo que es un aprobado raspado. Pero a estas alturas, con 6 años a las espaldas de esta generación, más una generación anterior muy potente, esto es un juego de resultado algo bochornoso. Sin esenciales, ni ideas.

      Mucho podrán criticar del MW al MW2 por no apreciarse un salto significativo, pero los tíos de Infinity Ward al menos ponen todas las ganas y entusiasmos para regalarnos experiencias muy gratas. Y podemos ver que se les otorga mucho mérito, porque no hay shooter que no pueda medirse a él si no es para mirar lo que aporta (al menos hablando por lo que se ha visto actualmente) y, siempre, tienen que llevarse algo de ellos: alguna escena, algún momento en especial, alguna experiencia de nivel, etc.

      Saludos

    • Ya somos dos, yo también esperaba mucho cuando dijeron que mezclarían Half Life con COD. Si eres más de multi te puede gustar, porque en ese apartado es muy divertido. Pero yo precisamente, el juego principal, para mí sigue siendo lo más importante y no aporta nada nuevo al género en ese caso, y como ya digo, está muy por debajo de otros.

      La diferencia que se vive en la campaña principal respecto al multi, es abismal, tanto, que incluso parece un juego mal presentado que debió darse a conocer por el multi.

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